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martes, 15 de noviembre de 2011

Mi postura (o todavía tengo refugios)



Mi postura es el amor, y eso me mantiene débil, así no me quiebro, pero me expando.
Mi postura es la salud, y eso me mantiene silencioso, así no me digo, pero me siento.
Y son la misma cosa.

Es el camino que encontré para andar en esta montaña árida que soy; en la que sólo crece miedo al rechazo, que me hace mudo, y un amor propio, que me hace sordo.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

lo de atrás de este espejo

Durante años me encontré en la misma isla, escribiendo sobre la misma arena, a diferentes personas, con diferentes botellas. Si pienso en lo que hacía, sospecho que quería escribir un cuento, en el que siempre haya algo por lo cual ser despreciado. Ser despreciado para verme colmado, para perderle el miedo al desprecio de un solo arranque. Para poder despertarme aunque sea en un sueño; siendo incondicional, andando por el mundo haciendo de mi vida una práctica verdadera del amor. Rompiendo con la lógica del ego, de la dependencia y del sufrimiento. Pero siempre confundido y aterrado por esa vocecita que tanto me rompe las pelotas diciéndome que, capaz, solamente le siga buscando un nuevo sentido a mi soledad; una y otra vez. Esa vocecita que nunca me dejó colmarme. Ésa, que es la misma que todas las veces me convenció de buscar la cura para el miedo en un frasco de rechazo.